
Lo que comenzó como una tradición secreta, transmitida de generación en generación, ha mutado en una auténtica pesadilla. La noche de Halloween siempre ha sido mucho más que disfraces y dulces; era la fecha en que «Los Guardianes del Umbral» ejecutaban su ritual oculto y ancestral para mantener a raya a las criaturas del inframundo. Crecà escuchando estas historias, pero nunca imaginé que un dÃa me verÃa atrapado en medio de ellas.
En la vÃspera de Halloween, todo parecÃa transcurrir con normalidad. Las preparaciones para el ritual avanzaban sin problemas, pero habÃa algo en el aire, una energÃa extraña que me provocaba una inquietud indescriptible. Aunque todo estaba aparentemente listo, los guardianes se reunieron para dar inicio al ritual, pero esta vez, por primera vez en milenios, algo falló.
El silencio fue roto por un grito inhumano, un sonido que helaba la sangre. El portal, antes controlado, comenzó a expandirse sin control, y todos los que estábamos allà sentimos presencias invisibles antes de que la oscuridad total lo consumiera todo. El portal se cerró de golpe, pero no antes de permitir que los horrores del otro lado irrumpieran en nuestro mundo. Lo que vi desafió toda lógica: seres que no deberÃan existir. En medio del caos, entendà con horror que habÃamos condenado a la humanidad.
Con la oscuridad envolviéndolo todo a nuestro alrededor, corrà sin rumbo, intentando activar las medidas de contención que los primeros guardianes habÃan dejado escritas. Por ahora, esos seres están encerrados en este recinto, pero la presión crece y temo que no podré mantenerlos aquà mucho tiempo más. Algunos guardianes han sido devorados por la oscuridad, y ahora no sé si son ellos mismos o demonios que han tomado sus cuerpos. Mi única esperanza es expulsarlos de vuelta a su dimensión, de donde nunca deberÃan haber salido.
La historia de Halloween ha cambiado para siempre, y rezo para que estas paredes puedan contenerlos, porque si no lo logran… estaremos perdidos… PARA SIEMPRE.
Llegar al final será un reto, pero debemos hacerlo juntos. Debemos realizar el ritual para expulsarlos de una vez por todas. Pero ten cuidado… si te atrapan, quedarás condenado con ellos, prisionero en la oscuridad… por toda la eternidad.